Maithuna con la maravillosa Cris en Masajes Belisa

Desde que descubrí por primera vez la palabra "tantra" a través de un vídeo donde el instructor Hari Dass explicaba qué era el tantra, no he podido dejar de investigar y profundizar en un camino que mezcla las enseñanzas teorías con las practicas, en un mundo Occidental donde la sexualidad del siglo XXI esta cada vez más separada de lo espiritual.


He asistido a varios talleres presenciales en Madrid y Barcelona, he leído algunos excelentes libros, cómo Tantra; amor y sexo de Diana Richardson, Haciendo el amor de Barry Long, Tantra; el amor consciente de Charles Muir y Jimmy Clark, Tantra de Ramiro A. Calle, El arte del Tantra de Guillermo Ferrara, Tantra; el culto de lo femenino de André Van Lysebeth, La pareja multi-orgasmica de Matak Chia, entre otros.

Saturado de información y poca practica tantrica, decido seguir investigando en mi búsqueda incansable por esa "otra forma" de experimentar la sexualidad de un modo más consciente e incluso placentero (o eso se presuponía porque todavía no había tenido la suerte de experimentarlo), llegué hasta Cris, una masajista que solo realiza el maithuna en contadas ocasiones. La curiosidad y las ganas de experimentar fueron demasiado grandes como para resistirme a probar…

Tengo que reconocer que estaba algo nervioso cuando llegué al centro de Masajes Belisa, situado en una elegante zona de Madrid. Pero al conocer a Cris, una impresionante mujer rubia, exuberante, más alta que yo y transmitiendo sensualidad y feminidad, supe que era con ella con quien quería experimentar mi primera experiencia tantrica.

Conversamos durante unos minutos, lo que ayudo a que me sintiese más cómodo y la conexión entre nosotros fue en aumento. Ella me invito a darme una ducha para preparar nuestros cuerpos en el ritual que estábamos a punto de realizar.

La visión de su cuerpo desnudo fue una delicia y el tacto de su suave piel y poderosos pechos me hizo elevar mi energía kundalini en un abrir y cerrar de ojos. Me deje guiar en los primeros instantes hasta que las cosas fluían libremente entre nosotros y disfrutábamos mutuamente el uno del otro.

Me encantó la experiencia por primera vez con una mujer experimentada en la practica tantrica, no he sido capaz de olvidarla y desde el día que disfrutamos juntos, muchas veces pienso en cuando podré volverla a ver y disfrutar se su cuerpo y su maravillosa energía.

"El hombre vive en la oscuridad, en la inconsciencia, y es capaz de volverse lleno de luz. La llama está ahí, tiene que ser provocada; la conciencia está ahí, pero tiene que estar despertada." (Osho) 


Maithuna se traduce como coito, aunque designa el acto de unión con Ma, el poder Primigenio.

Maithuna es la unión de Shiva y Shakti

Así, el acto sexual amoroso se convierte en meditación para proyectarse a niveles superiores y crecer en conciencia.

Es la cópula cósmica de Shiva y Shakti realizada en el interior de la yoguini y el yogui.

El sexo, aquí, deja de ser biológico para ser místico, iniciático.

En el Maithuna, si bien este ritual puede variar, los tantrik seleccionan un lugar limpio, agradable y con buena ventilación, sumido en la semi-penumbra y, preferiblemente, con una luz violácea que se proyecte sobre el cuerpo de la mujer.

Previamente se han preparado los elementos que intervienen en el ritual: la carne, pescado, cereales, vino.

El quinto elemento es el éter, la mujer.

En la habitación, debe haber también una cantidad adecuada de flores o plantas, velas y varitas de sándalo o almizcle que perfuman el ambiente.

Los participantes deben bañarse, higienizando cuidadosamente su cuerpo, especialmente la zona genital, así, con una piel limpia, las energías pueden fluir libremente.

La mujer se suelta el cabello, se perfuma el cuerpo y se viste con cómodas prendas de tono rojizo o rosáceo.

Se adopta una actitud meditativa, unos minutos, se controla la respiración, se silencia la mente, se repite el mantra, se potencia su aspiración, se concentra en el chakra de la base de la columna (el que rige la líbido), visualiza a su Shakti interior en el abrazo con su Shiva interior.

Purificados el cuerpo, la mente y la motivación, todo está ya dispuesto para el comienzo del rito. Hombre y mujer se sientan uno al lado del otro. Se vierte el vino en las copas y ambos beben al mismo tiempo.

La pareja, se desnuda y elige la posición para hacer el amor;

  • Purushayita, en que la mujer está encima del hombre, estando éste con sus piernas estiradas.
  • Upavishta, en que la mujer está sentada arriba del hombre, con sus distintas variantes.
  • Uttana Bandha, en que el hombre está sobre la mujer y ésta permanece con sus piernas enrolladas alrededor de la cintura-cadera del hombre.
  • Tiryaksana, postura lateral.
  • Parshva Piditaka, posición lateral variante de la anterior. 
  • Janujugmasana, posición en que ambos se entrelazan, en forma de X, con sus diversas variantes.

2 comentarios:

  1. ¡Muy bien David, muy bien!

    Yo también pienso que el sexo está para disfrutarlo y uno disfruta realmente cuando está en un ambiente cómodo y en buena compañía, disfrutando sin límites y sin pensar, sólo sintiendo con el cuerpo y el espíritu cada segundo...sin límites

    ResponderEliminar
  2. En qué fecha fuiste? Tienes pensado en volver a ir y contarnos tus experiencias para la gente más tímida?

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...