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Diez negritos de Agatha Christie

Que Agatha Christie es una de las mejores o sino la mejor escritora inglesa de todos los tiempos no es algo que lo diga yo, lo afirma más gente. Y lo más curioso es que solo he leído un libro suyo, porque no he leído nada más sobre ella, pero con solo leer Diez negritos, ya comprobé que esta mujer era un genio adelantado a su época.

No compré el libro, estaba en una estantería de mi casa, seguramente lo había comprado mi padre o se lo habían regalado. El título y la portada me llamaron la atención y me anime a empezar a leerlo. No voy a destripar el libro, pero os dejo la sinopsis.

"Diez personas reciben sentadas cartas firmadas por un desconocido Mr. Owen, que las invita a pasar unos días en la mansión que tiene en uno de los isltoes de la costa de Devon. La primera noche, después de la cena, una voz los acusa, de ser culpables de un crimen. Lo que parece ser una broma macabra se convierte en una espantosas realidad cuando, uno por uno, los diez invitados son asesinados en un atmósfera de miedo y mutuas recriminaciones. La clave parece estar en una vieja canción infantil: Diez negritos se fueron a cenar, uno se ahogó y quedaron nueve. Nueve negritos trasnocharon mucho, uno no despertó, y quedaron ocho...".

Eve de Anna Carey

"Nos condujo hasta otra carretera que desemboca en una fila de casas ruinosas. La riada las había inundado, dejando una marca marrón en la ripia de los tejados a treinta centímetros por encima de las puertas. Sobre una fachada de ladrillos había un mensaje escrito con espray: <<ME MUERO. ¡SOCORRO!>>.
–  ¿Tenéis hambre?  –   preguntó Caleb.
Sin darnos tiempo a responder, subió unos peldaños rotos y entró en la casa.
–  Supongo que es hora de comer...  –   murmuró Arden, y lo siguió.
El suelo de madera del interior estaba combado y partido, y en las paredes crecía un moho negruzco. Me tapé la nariz con la camiseta para protegerme del olor. En un rincón de la estancia había un gigantesco armazón de no se sabía qué, cuyo desvencijado panel delantero tenía forma de estrella.
–  ¿Qué es eso?  –   quise saber, señalándolo.
Caleb recorrió la sala, pisoteando libros empapados y montoncitos de porquería podrida, y Arden y yo lo seguimos con cierta prevención.
–  Un televisor  –   respondió cuando llegamos a la puerta de la cocina.
Asentí, aunque conocía el término difusamente. Tenía aspecto de haber contenido algo valioso. El desvencijado sofá estaba frente a él, como si la familia se sentase allí a mirarlo.
Todos los armarios de la cocina estaban abiertos y los estantes sembrados de cubiertos de plástico sucios y latas vacías. Había sillas en el suelo, cuyos desgarrados asientos dejaban a la vista sus grisáceas y enmohecidas entrañas; el techo se caía a trozos".

El segundo ángel de Philip Kerr

El segundo ángel derramó su copa el mar: y se volvió de sangre como de cadáver...

Apocalipsis, 16, 3

"Piensa en ello, Dallas. Piensa en las posibilidades. Hombres capaces de soportar altas exposiciones a la radiación ionizante. Tú, por ejemplo. Yo en tu lugar no me preocuparía por la exposición. Los seres humanos del futuro serán capaces de soportar hasta dos mil veces la radiación a que tú te has visto expuesto. Serán capaces de sobrevivir sin alimentos, sin calor, sin oxígeno, durante años y años. Lo que he proporcionado a la raza humana, Dallas, es el empujón definitivo al progreso hacia el exterior de la explosión humana: el viaje espacial en sí mismo. Sois los futuros adanes y evas del universo. El nuevo Génesis, Amén.

Pero ¿qué le importa el tiempo a un ángel? Mientras estamos en el mundo, nos corresponde ganarnos la resurrección. En la resurrección, somos iguales a ángeles".

Mi tío Oswald de Roald Dahl

"Mientras le oía hablar empecé a comprender la importancia que tenía ser capaz de entusiasmarse por algo en esta vida. Él me enseño que si te interesas por alguna cosa, sea cual sea, debes volcarte sobre ella con todas tus fuerzas. Abrazarla con ambos brazos, apretujarla, amarla y sobre todo apasionarte por ella. Si no hay entusiasmo nada vale la pena...El simple acaloramiento no basta. Hay que ponerse al rojo vivo y apasionarse al máximo. Si no, no vale la pena".

Extracto del libro "Mi tío Oswald" de Roald Dahl

Recuerdo que este libro en particular me lo recomendó un ex novia que tuve hace un par de años cuando se enteró que estudiaba y practicaba la seducción. 

Ella lo había leído y es un libro que ya tiene bastantes años (fue publicado en el 1992) y me costo un poco conseguirlo.

No sabía que me iba a encontrar, pero la narrativa de Dahl me atrapo desde el minuto uno y la historia a medida que avanza el libro se va poniendo más emocionante, no me aburrí en ningún momento. 

Es de estos libros que introducen personajes históricos y hacen que te preguntes "¿Esto habrá pasado de verdad o es pura ficción?" siempre te queda una pequeña duda.